La publicidad: el arte del capitalismo
iconoclasistas | ene 12, 2008 | Comentarios 0
La extensión del dominio del capital a todos los ámbitos de la vida cambia los márgenes en los cuales la identidad social se construye. Los dominios de nuestra subjetividad son cercenados y quedan enclaustrados en la cuadrícula identitaria de las consultoras que nos clasifican de acuerdo a una serie de parámetros predeterminados para el consumo.
La publicidad invade el espacio público urbano y el producto ofrecido parece no tener importancia alguna. No solo “vemos” la serie interminable de imágenes super estéticas sino que también las “sentimos”. Todos nuestros sentidos parecen estar invadidos por un mandato general a participar del consumo, una orden para alistarse a una cierta estética de mundo: la de las grandes corporaciones o la de marcas que mercantilizan todos nuestros deseos acortando márgenes de libertad .
El ritmo de la moda, a su vez, acelera el ritmo de recambio en el consumo, y así el hombre moderno, entra en un movimiento regular de producción y consumo ilimitados. El papel de los medios masivos de comunicación es esencial, ya que no sólo difunden una imagen amable del consumo y un prototipo del ciudadano-consumidor “exitoso”, sino que también naturalizan la dinámica competitiva del capitalismo. Las publicidades claman: “Com-pra-me. Yo te haré único” Omitiendo advertencias del tipo: “Gracias por tu contribución a nuestra cuenta de banco. Tu particularidad es idéntica a la de millones de tontos que nos creyeron como vos”.
También puede interesarte:
Archivado en: imágenes agit-pop!
Sobre el autor:
